Cómo escribir tu propia novela

2. Creación de la trama

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Si ya sabes qué tipo de novela estás escribiendo, ahora toca analizar el contenido de tu novela. ¿Quieres que haya una trama principal o quieres entrelazar varias tramas principales? ¿Quieres crear subtramas? ¿Qué tipo de narrador has elegido? ¿Quieres escribir una novela episódica? ¿Quieres escribir un conjunto de relatos inconexos? ¿Una serie de relatos con un hilo conductor? ¿Un relato costumbrista?

Elijas lo que elijas, lo habitual es que haya una sola trama principal por relato, ya que de esta forma es más fácil mantener la atención del lector. El uso de las tramas entrelazadas, resulta más difícil de seguir.

Mi experiencia es que el lector se engancha con un personaje en concreto y si le quitas, de repente, a su favorito para contar la vida de otro personaje, le puedes mosquear. A mí me pasaba viendo «Juego de tronos», había secuencias que me saltaba porque quería avanzar y ver qué le iba a pasar a mi personaje favorito.

Esto implica, sobre todo, que no rellenes con paja. Haz que tu historia sea coherente de principio a fin, que nada sobre y que nada falte.

A la hora de crear la trama hay que tener en cuenta sus elementos imprescindibles. El primero de todos es el conflicto desencadenante, no hay relato sin un cambio en la normalidad de tu protagonista. Es esencial que el conflicto desencadenante aparezca lo antes posible, ya que es lo que va a enganchar al lector. El lector pensará «Y ahora, ¿cómo va a resolver el protagonista su problema?» o «¿Qué va a pasar si se entera de lo ocurrido?», todo depende de cuál sea ese conflicto. Esto implica que no te excedas demasiado en descripciones poco interesantes al inicio de la novela. Ya tendrás tiempo de situar en contexto al lector, lo primero es que pase algo. El lector necesita sentirse guiado, necesita que le adelantes qué tipo de historia le espera. Eso no significa que no le vayas a sorprender o que tengas que ser predecible. Hay muchos artificios literarios que te permitirán ir captando su atención a lo largo del relato. Pero lo principal es que el lector quiera averiguar qué pasará, porque es lo que le hará seguir leyendo.

Otro de los elementos de la trama es el punto de giro. Un relato puede tener varios puntos de giro a lo largo del relato, suelen coincidir con obstáculos que se encuentra el protagonista y que tiene que sortear. Los puntos de giro son lo que hace que tu novela sea original y lo que le da personalidad.

Más o menos a la mitad de la novela viene el clímax que es el punto más álgido de la historia, una especie de punto sin retorno, ahora al personaje no le queda más remedio que avanzar, que seguir adelante, no hay vuelta atrás, su destino está escrito. Tras el clímax puedes incluir algún punto de giro más, pero no es imprescindible.

Y para finalizar la trama, llega el desenlace, que no es otra cosa que la resolución del conflicto inicial.

Por ejemplo, en la novela que he mandado a las editoriales mi protagonista compite por conseguir un cargo en su empresa y la pregunta es ¿lo conseguirá? ¿Cómo acabará? ¿Dónde le llevarán sus acciones? El desenlace es lo que consigue tras recorrer todo el relato.

Cuando hayas elegido la trama principal tendrás que vestirla, para ello usa los elementos espacio-temporales de la historia, la escenografía. ¿En qué época se enmarca? ¿Cuánto tiempo dura la acción? ¿Días, meses, años, horas, generaciones enteras? Y ¿en qué localizaciones se desarrolla la acción? ¿Un avión, una isla desierta, un colegio?

A continuación, elige el narrador perfecto para tu novela. Si usas la tercera persona, te distancias de los personajes, de manera que relatas la historia como si fueras un espectador externo. Si el narrador es omnisciente sabrá lo que piensan y sienten los personajes. Si es objetivo, dejará que el pensamiento de los personajes se plasme en sus diálogos y acciones.

También puedes usar un narrador testigo que cuenta en tercera persona lo que le pasó al personaje principal. En este caso, el narrador puede expresar lo que piensa sobre todo lo que ve y siente, pero solo puede intuir lo que piensa o siente el protagonista.

Si lo prefieres puedes elegir la primera persona del singular, de ese modo el protagonista es quien habla y cuenta lo que le ha pasado.

Otra elección importante es el tiempo verbal, que varía según la situación a relatar y la intención comunicativa. El uso más habitual es la narración en pretérito perfecto simple (fue, vio, pasó). Es la forma verbal propia para contar algo que sucedió en el pasado y que se puede conjugar con otras formas como el pretérito imperfecto, el pretérito perfecto compuesto, el condicional, etc. según el efecto que se quiera causar en el relato. Otra forma verbal muy usada es el presente de indicativo. Esta forma permite actualizar en todo momento lo que está sucediendo y hace que el lector se acerque más a la experiencia del protagonista.

Por ejemplo, en la novela que he mandado a editoriales, el narrador es la protagonista, que habla en primera persona. Para las escenas en las que me interesa que la lectora se identifique con el personaje, uso el presente de indicativo y, en aquellos momentos en los que quiero que lo viva de manera externa, utilizo el pretérito perfecto simple. En mi opinión, no es necesario usar una única forma verbal durante todo el relato, puedes usarlas según la intención literaria o comunicativa.

Y en último lugar, plantéate cómo vas a introducir los diálogos. ¿Vas a usar el monólogo interno? ¿Vas a usar el estilo directo? ¿El estilo indirecto? ¿El estilo indirecto libre?

Te animo a que investigues un poco más sobre los estilos dialógicos y los combines en tu escrito para enriquecerlo. Para ello te recomiendo un vídeo de mi canal sobre el texto narrativo.

En el caso de que crees subtramas, el proceso es el mismo. Pero déjame decirte algo importante sobre las subtramas, no deben distraer de la trama principal. Generalmente una subtrama tiene una función dentro de la trama principal y sirve para darle mayor fuerza, para sustentarla o para proporcionarle coherencia.

Por ejemplo, en el caso de la novela que ya tengo acabada. La protagonista tiene dos compañeros de piso y cada uno de ellos tiene su historia sentimental, eso me sirve para que la protagonista tenga motivos para interactuar con ellos y crear situaciones en las que es la protagonista quien se está retratando.

Y esto ha sido todo por hoy, espero que te haya sido útil el vídeo. Ya sabes que tienes el primer vídeo de la serie en este enlace y en la respectiva lista de reproducción «Cómo escribir una novela en 4 pasos». Si aún no lo has hecho, suscríbete a mi canal. Nos vemos en el próximo vídeo.

Feliz día

Elena

Elena Llorente

Soy escritora y profesora. Actualmente, escribo novela romántica y me gusta aportar RESEÑAS Y CRÍTICAS LITERARIAS sobre todo tipo de novelas. También me interesa mucho la INTELIGENCIA EMOCIONAL y en este blog encontrarás muchos artículos divulgativos sobre el tema😊 Por último, otro de mis proyectos es el de RESUMIR EL TEMARIO DE OPOSICIONES DE LENGUA Y LITERATURA, que tengo a la venta en este blog. 🤓👍 Temas resumidos y listos para estudiar que te ahorran tiempo y esfuerzo. Gracias por pasarte por el blog. Si puedo ayudarte en algo, escríbeme. Feliz día ❤️