Asertividad

Prácticas de comunicación atenta y escucha activa

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Comunicación atenta con uno

Educación infantil

Lo básico para el reconocimiento de emociones es que los niños tengan la oportunidad de escuchar su cuerpo, sentados o tumbados. Un ejercicio tan sencillo como poner un lápiz en el pupitre y cogerlo muy lentamente, notando los movimientos, es un primer paso hacia la consciencia de ellos mismos. Estando en contacto con su cuerpo les será mucho más fácil localizar las tensiones, los nervios, el enfado. Se les puede invitar a
hacerlo en un momento de enfrentamiento, pero lo más efectivo será haberlo practicado regularmente para que puedan acceder a la emoción con más facilidad si ya lo han hecho antes. Si les es difícil encontrar palabras, pueden dibujar la sensación, pintarla, incluso hacer un proyecto con distintos materiales sobre como es la rabia, la tristeza, el enfado, el miedo etc. Otro juego que les resulta atractivo y con el cual conseguimos que se escuchen regularmente es el termómetro personal de las emociones, con rojo, naranja y verde, que cada uno regulará a determinados momentos del día según como de sienta. El maestro puede invitarles posteriormente a explicar cómo se sentían (no nos interesa tanto el por qué se sienten así, como el qué sienten y cómo lo sienten).

Educación primaria
En los primeros niveles se realizará la escucha del cuerpo y se trabajará con los alumnos de la manera que lo hemos propuesto para la educación infantil. A medida que avanzan los cursos será una buena opción conversar sobre la localización de las emociones. Llevar un diario -secreto o no, depende del uso que le quiera dar el maestro- de localización de emociones en el cuerpo puede ser una muy buena opción.

Educación secundaria
Los adolescentes tienen a menudo una vida interior alterada y con sentimientos extremos que les hacen sentir fragmentados. La consciencia del cuerpo les ayuda enormemente a darse cuenta del espacio que ocupan y a darse cuenta de que en su exterior y en su interior hay menos fragmentación de la que les parece. A la vez que invitarles a hablar de las emociones, les es útil llevar un diario dónde vayan apuntando lo que sienten.

Comunicación atenta con los demás

Educación infantil
Unas prácticas adecuadas de escucha atenta son las que pueden hacer de dos en dos, sentados el uno frente al otro, se empieza siguiendo la respiración durante unos instantes y uno de los dos -acordado previamente- cuenta algo que le ha ocurrido a la hora del recreo y si le ha puesto triste, contento etc. El otro se fija atentamente en la explicación sin interrumpir ni preguntar. Después es el turno del otro para explicar. Los dos hacen un dibujo de la explicación que le ha dado el otro, con todos los detalles que
pueda.

Educación primaria
En la educación primaria se pueden introducir ejercicios en parejas donde el que escucha tenga que poner atención a la vez a sus sentimientos y a los que percibe del otro, además de a la explicación. Es importante que el que escucha no interrumpa al que habla.


Educación secundaria
En la educación secundaria se puede introducir el concepto de «el arte de la escucha atenta». Presentarlo como el arte de escucharse a uno mismo y a los demás. Dándose cuenta de lo que sienten y de lo que perciben del otro.
Tener conocimiento de todo esto les permitirá cambiar las reacciones automáticas que nos hacen sufrir por respuestas saludables.

Escribo este blog con la intención de difundir temas de inteligencia emocional, ya que considero de gran importancia para el ser humano tener una buena educación emocional. Además, soy profesora de educación secundaria y madre de dos preciosos hijos. Me encanta poder ayudar con este blog y con el canal de YouTube a todos aquellos que quieren entenderse un poco mejor a sí mismos, entender a los demás y crear un mundo mejor. Ahora también encuentra mis meditaciones guiadas en mi nuevo canal de YouTube PURO ZEN.