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Mejorar la ASERTIVIDAD – Aprender a escuchar a los demás

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El percibir que los demás nos escuchan de verdad nos ayuda a rebajar
automáticamente los miedos y los estados defensivos. Nos hace sentir queridos, comprendidos y aceptados. Oír es un proceso pasivo. Escuchar, por el contrario, es un proceso activo, pues supone que nos fijemos en pistas como el lenguaje corporal, el tono de voz, la expresión facial, etc. Escuchar supone que se ha tomado la decisión de hacerlo. Oír no.

Sabemos que reconocer las emociones que sentimos y expresarlas adecuadamente es crucial para una buena salud mental -la mayoría de enfermedades mentales son alteraciones en la manera de experimentar las emociones-. Cuanto más practiquemos el reconocerlas en nosotros mismos, más fácil resultará que nos demos cuenta de cómo reaccionamos o respondemos cuando nos comunicamos con los demás.

Cuando identifiquemos un tipo de comunicación que nos provoca estrés y nos incomoda, será el momento de estar muy presentes y a la vez cultivar ciertas habilidades que favorecen la comunicación, como la asertividad.

En situaciones de comunicación difícil, tendemos, dependiendo de nuestras reacciones automáticas interiorizadas, a actuar de manera pasiva o agresiva. Cuando tendemos a la pasividad, permitimos que las necesidades y gustos de los demás pasen por delante de los nuestros para evitar el conflicto, y esto se acaba convirtiendo en fuente de estrés, resentimiento, deseo de venganza o en la sensación angustiosa de ser víctimas. Cuando tendemos a la agresividad, los demás nos ven como egoístas, egocéntricos, inflexibles y superiores. Y, aunque a veces consigamos así lo que queremos, pagamos un precio muy alto porque los demás dejan de confiar en nosotros y acabamos sintiéndonos solos. La asertividad es una forma de comunicarnos más saludable y ofrece multitud de beneficios, pues permite reconocer y expresar los sentimientos sin renunciar a comunicar nuestras necesidades y preferencias.

Algunas recomendaciones para mejorar tu asertividad:

1. Antes de hacer cambios, observa durante un tiempo tu forma de actuar y responder. La meditación te ayudará a estar en contacto con tus pensamientos y emociones y te darás cuenta de las reacciones automáticas que, a la corta o a la larga, te acaban haciendo sufrir.

2. Utiliza el «yo» más a menudo que el «tú». Es menos agresivo decir «Yo no estoy de acuerdo» que «Te has equivocado»

3. Practica el decir «no». Si es necesaria una explicación, que sea corta y sin sonar a disculpa.

4. Ensaya tus respuestas. Ensaya en voz alta delante de un espejo o con un amigo cómo puedes decir «no» para que no suene como una disculpa.

5. Utiliza el lenguaje corporal -postura erecta, manos relajadas, contacto visual para demostrar tu asertividad.

Con la atención al cuerpo que nos ofrecen las prácticas de mindfulness, el
reconocimiento de emociones y la intención de ser más asertivos para vivir mejor iniciamos un camino que, sin duda, será de «ensayo y error» durante un tiempo. Y de eso se trata. No somos los únicos en este camino.

Algunos autores lo han descrito exquisitamente con poesías como ésta:

Autobiografía en cinco capítulos
«Hay un hoyo en la cera»
Portia Nelson.
I
Camino por la calle.
Hay un profundo hoyo en la acera.
Caigo.
Estoy perdida… indefensa.
No es mi culpa.
Salir me toma una eternidad.
II
Paso por la misma calle.
Hay un profundo hoyo en la acera.
Finjo que no lo veo.
Vuelvo a caer.
No puedo creer que esté en el mismo lugar.
Pero no es mi culpa.
Me lleva mucho tiempo salir.
III
Paso por la misma calle
Hay un profundo hoyo en la cera.
Puedo verlo.
Sigo cayendo en él. Es un hábito.
Pero tengo los ojos abiertos.
Sé dónde estoy.
Es mi culpa. Salgo inmediatamente.
IV
Paso por la misma calle.
Hay un profundo hoyo en la acera.
Lo esquivo.
V
Camino por otra calle.

Mañana, un artículo con actividades para practicar la comunicación atenta, hacia uno mismo y hacia los demás.

Escribo este blog con la intención de difundir temas de inteligencia emocional, ya que considero de gran importancia para el ser humano tener una buena educación emocional. Además, soy profesora de educación secundaria y madre de dos preciosos hijos. Me encanta poder ayudar con este blog y con el canal de YouTube a todos aquellos que quieren entenderse un poco mejor a sí mismos, entender a los demás y crear un mundo mejor. Ahora también encuentra mis meditaciones guiadas en mi nuevo canal de YouTube PURO ZEN.