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Meditar es fácil – El paseo silencioso – Recursos para reducir el estrés

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En este artículo daremos instrucciones para la realización de la práctica del paseo consciente (si quieres descubrir otras herramientas, puedes ir a los artículos anteriores a este).

Te recomiendo que realices esta práctica, si te es posible, descalzo o con calcetines y que escojas un espacio de unos cuatro o cinco metros en línea recta, por los cuáles caminarás.

Debemos recordar que, durante el paseo meditativo, la mente se pondrá a pensar, a decidir, a organizar, a juzgar, a recordar, a prever el futuro, a buscar distracciones -pues poner atención plena no le resulta suficientemente atractivo ni entretenido-. No pasa nada. Es lo que debe hacer. Pero ahora eres tú quién la guía indicándole donde debe poner la atención. Y así tantas veces como haga falta. Cada vez que la mente se
distraiga, la dirigimos nuevamente a nuestro caminar, ejercitando así el músculo cerebral para que se fortalezca.

Pautas para realizar el paseo silencioso

  1. Ponte de pie al inicio del recorrido que hayas escogido. Puedes empezar con los ojos abiertos y, si quieres, probar posteriormente de cerrarlos si el espacio es seguro, escogiendo así la forma que te vaya mejor.
  2. Siente el cuerpo entero, de los pies a la cabeza. Nota las manos a los lados de tu cuerpo, relajadas. Respira y siente el movimiento que la respiración provoca en cada parte de tu cuerpo. Evita visualizar y pensar en lo que estás haciendo para enfocar tu atención en lo que sientes en este momento.
  3. Desciende tu atención hacia el pie derecho y mantenla allí. En la planta del pie, los dedos, el empeine y el tobillo. Traslada el peso de tu cuerpo hasta sentirlo por completo en este pie. Suelta el peso y nota el sostén y equilibrio que te proporcionan los dos pies. Traslada ahora el peso hacia el pie izquierdo y siente el cambio. Suelta el peso de este pie para tenerlo de nuevo repartido en ambos lados.
  4. Aprecia las partes de tu pie derecho que están en contacto con el suelo y lentamente levántalo hasta que quede en el aire, iniciando así el proceso de andar.
  5. Observa cómo colocas finalmente el pie de nuevo en el suelo y tu pie izquierdo inicia el proceso de levantarse del suelo, quedarse en el aire y avanzar hasta dar un paso.
  6. Nota la respiración cuando das un nuevo paso con la pierna derecha y mantén la atención en el cuerpo mientras das este paseo silencioso.
  7. Camina atentamente, dando un paso tras otro. Sigue con atención el movimiento de los pies, las piernas y también la oscilación de los brazos al moverte. Si la mente se distrae, dirígela de nuevo al caminar. Sin juzgarte. La mente hace lo que debe hacer.
  8. Cuando llegues al final de tu tramo, gira el cuerpo, poniendo en este movimiento la misma atención que durante el caminar, e inicia la vuelta.
  9. Realiza este recorrido, yendo y volviendo, durante cinco minutos la primera vez que lo realices, para ir aumentando el tiempo si te es posible y te resulta una práctica agradable.

Escribo este blog con la intención de difundir temas de inteligencia emocional, ya que considero de gran importancia para el ser humano tener una buena educación emocional. Además, soy profesora de educación secundaria y madre de dos preciosos hijos. Me encanta poder ayudar con este blog y con el canal de YouTube a todos aquellos que quieren entenderse un poco mejor a sí mismos, entender a los demás y crear un mundo mejor. Ahora también encuentra mis meditaciones guiadas en mi nuevo canal de YouTube PURO ZEN.