Autoconocimiento

Las emociones nos permiten interpretar la realidad

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Aprender a reconocer qué emoción sentimos, y qué significado tiene cada emoción, nos permitirá actuar ante las situaciones dando respuesta y no reaccionando sin ton ni son.

Las emociones, sean positivas o negativas, están para darnos información del exterior y tenemos que darles la bienvenida. Además es muy importante expresar las emociones, porque de ese modo estamos comunicando cómo nos sentimos. Pero sin olvidar que siempre hay que actuar de acuerdo a la situación y con respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás.

¿qué nos dicen las emociones?

1# la alegría nos habla de logros

joyCuando sentimos alegría y felicidad es porque hemos conseguido algo que queríamos. Da igual si se trata del trabajo que queríamos, el jersey que queríamos, las entradas al partido de fútbol que queríamos, el novio o novia que queríamos… incluso cuando comes tu plato favorito. Estás consiguiendo satisfacer un deseo, una necesidad, y te proporciona una sensación de placer, de bienestar o de entusiasmo.

Hay muchos sentimientos asociados a esta emoción: amor, diversión, felicidad, entretenimiento, pasión, placer, agradecimiento…

Por lo tanto, cuando sientas alegría, puedes preguntarte: ¿Qué he logrado?

Y acto seguido date la ENHORABUENA. Nunca olvides que la autovalidación de los propios logros es indispensable para fortalecer tu autoestima.

2# la tristeza te habla de una pérdida

sadnessCuando sientas tristeza, pregúntate: ¿Qué he perdido?

La tristeza nos avisa de que algo no ha salido como estaba planeado y lo hemos perdido, ha desaparecido o ya no está en nuestro poder. Puede tratarse de la pérdida de un ser querido, de una ruptura amorosa o por haber suspendido un examen importante.

Los sentimientos asociados a la tristeza son: soledad, melancolía, depresión, desaliento, pena, duelo…

Cuando nos invade la tristeza, no hay que rechazarla o reprimirla, sino dejar que se comunique con nosotros, así podremos aprender de ella. Nos haremos preguntas como, ¿qué he aprendido de esta situación? o ¿qué necesito para mejorar mi estado de ánimo?

3# el enfado nos habla de límites

angerCuando nos sentimos tratados injustamente o alguien cruza ciertos límites de nuestra dignidad, cuando sentimos que no nos han respetado, aparece el enfado. El enfado es la emoción más seductora que hay, ya que cuanto más vueltas le das a lo que te han hecho, más crece el enfado y más justificado queda ante tus ojos.

Sin embargo, no podemos dejar que el enfado nos domine o acabaremos explotando en situaciones que no lo merecen. Para gestionar el enfado, lo mejor es aprender a calmarse a uno mismo, mediante la respiración o mediante otras técnicas. La mente necesita enfriarse, literalmente. Solo estando fría podrá tomar una decisión acertada.

Así que si te has enfadado, lo mejor que puedes hacer es calmarte, y seguidamente, reflexionar sobre cuál es la mejor manera de afrontar la situación. Quizás te alegras de no haber saltado, porque no era para tanto, o quizás era una falta de respeto y tienes que defenderte, así que buscarás la mejor manera de comunicar tu enfado y de proponer una solución.

Los sentimientos asociados al enfado son: mal humor, fastidio, resentimiento, indignación, odio, irritabilidad…

4# el miedo nos habla de recursos

fearCuando sentimos miedo ante una situación es porque nos falta algo para poder afrontarla, puede ser un recurso material o un recurso interno. Por ejemplo, estamos frente a un atracador y nos sentimos indefensos, porque no tenemos con qué defendernos o no somos suficientemente fuertes. O nos encontramos frente a un examen muy importante, pero no tenemos seguridad en nosotros mismos, así que nos asaltan las dudas, los nervios y la angustia.

Cuando sientas miedo, pregúntate: ¿qué me hace falta?

Puede ser más seguridad, puede ser arreglar la caldera averiada, etc. simplemente aprovecha el miedo que te ha surgido para averiguar de dónde viene y a dónde va. No lo evites, no lo ataques, simplemente pregúntale de dónde viene y qué necesita para desaparecer de tu vida definitivamente.

En cuanto a los miedos, es preciso añadir algo, cuando aparecen las inseguridades, solo hay dos vías:

  1. Cambiar de actividad u objeto.
  2. Formarse.

Por ejemplo, si tu problema es que la caldera parece estropeada y temes que explote, llamas al técnico y si es necesario, la cambias. Si tu problema es que temes perder a tu pareja, puedes formarte sobre el tema de la pareja y así encontrar un método para afrontar tu miedo de forma constructiva o… cambiar de pareja.

Si no encuentras el recurso que te hace falta, el miedo seguirá instalado en ti y te hará reaccionar a las situaciones de manera equivocada. Deja que tu miedo te guíe: busca y encuentra lo que responde a tus necesidades.

Los sentimientos asociados al miedo son: inquietud, angustia, inseguridad, nerviosismo, pánico…

5# el asco te habla de lo que rechazas

disgustSi sientes asco por algo, implica que eso te produce rechazo. Puede ser la desnutrición infantil o un plato del alimento que menos te gusta en el mundo. No lo quieres para ti y no se lo deseas ni a tu peor enemigo.

Sin embargo, a veces sentimos rechazo hacia cosas o personas basando nuestra emoción en creencias o prejuicios y eso puede convertirte en un irrespetuoso o lanzarte a conductas contraproducentes.

Así, que si sientes asco, pregúntate: ¿Qué estoy rechazando? ¿está justificado?

A lo mejor puedes replantearte comer verdura de vez en cuando o darle una oportunidad a alguien que te dio una primera mala impresión.

Los sentimientos relacionados con el asco son: manía, repulsión, desprecio, aversión, disgusto…

6# la sorpresa nos habla de novedad

sorpriseLa sorpresa es una emoción que nos detiene un momento para coger aire y tomar una decisión, lo siguiente que haremos será experimentar alguna de las otras cinco emociones anteriores. Aparece ante nuestros ojos algo nuevo o inesperado y no sabemos qué sentir, nuestro cuerpo se detiene un instante y luego ya nos invade la cascada emocional.

Puede ser sorpresa ante una desilusión, que nos llevará a la tristeza.

Puede ser sorpresa ante un regalo, que nos llevará a la alegría, si es algo que deseábamos.

Puede ser sorpresa ante una amenaza, que nos llevará al enfado o al miedo, dependiendo de la situación.

Puede ser sorpresa ante algo inesperado que nos produzca asco.

La sorpresa no te da tiempo a preguntar, simplemente sucede y luego te ofrece otra emoción con la que interpretar la situación.

Los sentimientos asociados a la sorpresa son: asombro, maravilla, shock…


Y recuerda, depende de ti:

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Fundadora y editora de Emociones Básicas.