Psicología evolutiva

Personalidad: descubre de qué pie cojeas…

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Últimamente he leído el libro «Alla ricerche delle coccole perdute» de Giulio Cesare Giacobbe. Es un psicólogo evolutivo con una extraordinaria capacidad de hacer sátira, y tratar temas soporíferos con un sentido del humor excepcional. Su libro está traducido al castellano con el título «En busca de los mimos perdidos». Pero os recomiendo cualquiera de sus libros, que, recordad, hay que leerse desde la pura ironía.

En su libro, Giacobbe habla de que la evolución natural del individuo pasa por tres fases necesarias y consecutivas: la del niño, la del adulto y la del progenitor. Según Giacobbe, cuando ya has pasado por las tres fases psicológicas, a través de la observación de un modelo de conducta o a través de tu propia experiencia; en ese momento, debes empezar a utilizar las tres, dependiendo de la situación en la que te encuentres, y nunca encasillarte en una de ellas. Ya que para ser un individuo completo hay que utilizar las tres personalidades según la situación lo requiera.

¿Por qué? Porque cada una de ellas tiene sus defectos y sus cualidades, y por lo tanto, hay que saber combinar para quedarse con las cualidades de las tres y desechar los defectos.

Este libro, aunque está dedicado a los adultos, también dice mucho sobre qué necesitan nuestros hijos. Según Giacobbe, los niños necesitan reafirmar su autoestima y aprender a ser autónomos lo más rápido posible… así que, nada de sobreprotección.

Pero donde realmente incide es en el hecho de que muchos adultos no han recorrido estas fases y, por lo tanto, viven en los defectos y en las carencias y, en consecuencia, no tienen una vida plena.

Entonces, ¿en qué consiste cada fase?

El niño se caracteriza por su falta de autosuficiencia. La falta de autosuficiencia le provoca al niño un estrés, que le produce miedo. Por lo tanto, el niño se caracteriza por un estado subjetivo de miedo, necesidad de protección y dependencia. 

El adulto se caracteriza por su autosuficiencia. La autonomía es lo que convierte al niño en un adulto. El adulto está concentrado en sí mismo, en marcar su territorio, en conseguir sus objetivos y no le importa ser injusto, es egocéntrico.

El progenitor se caracteriza por su dedicación al niño. El progenitor es aquel que enseña cómo sobrevivir y luego abandona a su prole para que pueda convertirse en adulta. Lo vemos abundantemente en la naturaleza.

El niño pide (relación de dependencia), el adulto coge (relación de paridad), el progenitor da (relación de superioridad).

El niño necesita siempre que alguien le dé cariño (carencia, dependencia), el adulto se da cariño a sí mismo (amor propio, independencia) y el progenitor es el único capaz de dar cariño a los demás (verdadero amor, compasión).

Es importante recalcar que estas fases son psicológicas, no materiales, es decir, no hace falta tener hijos reales para desarrollar la personalidad del progenitor, que es la capacidad de dar y amar. De hecho, se puede dar el caso de que alguien tenga hijos, pero siga en la fase psicológica del niño o del adulto, y por lo tanto, no sea un buen padre. Según Giacobbe, esto se da en la mayoría de los casos, así que hay mucho trabajo por hacer.

Además, no hay que olvidar que cada momento requiere de una personalidad y hay que seleccionarla inteligentemente para sacar el mayor partido a cada instante de nuestras vidas. Se puede ser niño, adulto y progenitor, de hecho, esa es la única vía para la felicidad.

A continuación voy a dar relación de las cualidades y defectos de cada fase:

el niño

aspectos negativos del niño

  • Es incapaz de dominar el ambiente que lo circunda.
  • Es incapaz de soportar la frustración.
  • No tiene seguridad en sí mismo.
  • Depende siempre de alguien.
  • Pretende que le den una dedicación exclusiva.
  • Es celoso.
  • No le importan las necesidades de los demás, solo las suyas propias.
  • Tiene miedo.
  • No acepta la realidad tal cual es y quiere siempre lo que no puede tener.

aspectos positivos

  • Es capaz de ser sumiso.
  • Es capaz de pedir permiso.
  • Es capaz de pedir perdón.
  • Es capaz de pedir ayuda.
  • Es capaz de jugar. El juego le permite crear un mundo imaginario que sí puede controlar, es como un entrenamiento para la vida real.

el adulto

aspectos negativos

  • No es capaz de sumisión.
  • No sabe jugar. No le hace falta.
  • No se dedica a los demás, es un depredador.

aspectos positivos

  • Domina su territorio.
  • La propia libertad es su valor primordial.
  • Tiene seguridad en sí mismo.
  • Es capaz de soportar el sufrimiento.
  • No depende de nadie.
  • No necesita la aprobación de los demás.
  • Se autovalida, tiene una autoestima ilimitada.
  • No tiene miedos imaginarios.
  • No tiene expectativas.
  • Es capaz de aceptar la realidad y adaptarse a ella.
  • Disfruta de la vida.
  • No le interesa poseer, sino usar.
  • No pide permiso, sino que coge lo que quiere y se esfuerza en conseguir su objetivo.
  • Es capaz de ofrecer una amistad, entendida como colaboración y nunca como nutrición, protección o asistencia.
  • Es capaz de desarrollar una excelente vida social.

El progenitor

aspectos negativos

  • No tiene aspectos negativos. El único aspecto negativo que podría tener es el compartir sus cualidades solo con unos pocos y no con todos aquellos con los que se cruza. Digamos que «el progenitor» es una forma de ser en el mundo en la que prima la aceptación y la compasión hacia todos los seres vivientes.

aspectos positivos

  • Es capaz de dedicarse a los demás.
  • No tiene miedo de los demás, porque es capaz de defenderse.
  • Entiende el amor como aceptación, estima y compasión.
  • Es el único capaz de amar.
  • El amor es su fuente de placer.

¿Cuándo es necesario sacar el adulto que llevamos dentro? ¿Cuándo hay que sacar al niño? ¿Cuándo al progenitor?

¿Qué características del niño tienes? Recuerda que si tienes alguno de los aspectos negativos, quizás estás pasando por un momento de dependencia emocional que no te va a traer nada positivo.

¿Qué características tienes del adulto? ¿Qué dicen de ti?

¿Qué características tienes del progenitor? ¿Eres capaz de amar sin ser posesivo? ¿Has aprendido a soltar?


En próximos posts seguiré haciendo una reseña de este libro para explicar cómo se estructuran las tres personalidades y cuáles son las consecuencias de no saber dirigirlas y utilizarlas según nuestras necesidades.

Y recuerda…

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Escribo este blog con la intención de difundir temas de inteligencia emocional, ya que considero de gran importancia para el ser humano tener una buena educación emocional. Además, soy profesora de educación secundaria y madre de dos preciosos hijos. Me encanta poder ayudar con este blog y con el canal de YouTube a todos aquellos que quieren entenderse un poco mejor a sí mismos, entender a los demás y crear un mundo mejor. Ahora también encuentra mis meditaciones guiadas en mi nuevo canal de YouTube PURO ZEN.