Regulación emocional

He perdido la paciencia, ¿y ahora qué?

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A todos nos ha pasado alguna vez, estábamos tan tranquilos y de repente algo o alguien ha hecho que salga lo peor de nosotros mismos. Puede haber sido en un embotellamiento del tráfico, con un familiar, en el trabajo o en otras situaciones. Se nos encendieron los ojos y salieron llamaradas de nuestras orejas, por no decir de lo que soltamos por la boca, etc.

Es probable que después te sientas arrepentido o aliviado. Si te sientes arrepentido es que sabes que te has sobrepasado. Si sientes alivio, pregúntate si tu brote de ira ha afectado a alguien o a algo, por si las moscas. No es cuestión de ir vomitando nuestra basura emocional a diestro y siniestro.

A tener en cuenta:

1. No te tortures

Es verdad que podrías haber reaccionado de otra manera, alégrate, si te has dado cuenta, significa que la próxima vez tendrás la oportunidad de cuestionártelo antes de saltar. A veces se nos olvida que no somos perfectos y que también tenemos derecho a equivocarnos. Sin embargo, no está de más ponerse manos a la obra para reciclar nuestra basura emocional, no vaya a ser que contaminemos nuestro medio ambiente emocional.

Otra cosa a tener en cuenta es el pedir disculpas. Si somos conscientes de que nos hemos equivocado, admitirlo ante los interesados no nos resta nada, más bien nos suma +dignidad, +humildad, +respeto y sigue sumando.

2. Asume tu responsabilidad

Todos nuestros actos tienen consecuencias, no esperes que por pedir perdón se van a arreglar instantáneamente las cosas. La otra persona puede tener sus reservar para aceptar tus disculpas, en ese caso tendrás que aceptarlo y, si es una persona importante para ti, esperar a otro momento, en el que se le haya pasado el malestar, para probar otra vez con +cariño, +ternura, +diálogo y suma y sigue.

3. ¿Qué podrías haber hecho diferente?

Reflexionar es de sabios, si hay algo que puedes hacer para mejorar en el futuro, hazlo. ¿Cómo?, busca esos recursos que necesitas, seguro que los tienes ya, pero no los estás usando. Por ejemplo, acuérdate de esa vez en la que tuviste una paciencia de campeonato, ¿Qué te rodeaba? ¿Quién había? ¿Qué permitía que tuvieras esa paciencia? Las respuestas las tienes tú.


Te dejo este enlace al Reto de la paciencia. Que te diviertas aprendiendo y aprendas divirtiéndote.

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Escribo este blog con la intención de difundir temas de inteligencia emocional, ya que considero de gran importancia para el ser humano tener una buena educación emocional. Además, soy profesora de educación secundaria y madre de dos preciosos hijos. Me encanta poder ayudar con este blog y con el canal de YouTube a todos aquellos que quieren entenderse un poco mejor a sí mismos, entender a los demás y crear un mundo mejor. Ahora también encuentra mis meditaciones guiadas en mi nuevo canal de YouTube PURO ZEN.