Autoconocimiento

Detrás de toda creencia limitante, hay una intención positiva

By  | 

Las creencias limitantes son aquellas que no nos permiten avanzar en la vida, que nos bloquean, coartan nuestra libertad; en ocasiones, sin que nos demos cuenta. Frases como por ejemplo, “no me merezco…”, “no soy lo suficientemente…” nos acompañan muchas veces sin que le demos demasiada importancia, creyendo a pies juntillas en ellas. Esas creencias nos limitan a la hora de alcanzar nuestros objetivos, ese lugar al que queremos llegar, aquello que te gustaría vivir.

Por eso, el día que despertamos del letargo, nos vestimos de Rambo y queremos acabar con ellas, pero… ¿por dónde empezar? Sin estrategia, estamos en pañales.

La primera pregunta que puedes hacerte es, ¿qué beneficios obtienes de la creencia limitante actual? ¿Qué valor ha estado protegiendo esa creencia? ¿Qué intentaba hacer por ti al mantenerse viva? ¿Pretende esta creencia ser fiel a algún sistema de tu vida, de tu familia, de tu educación, de tu trabajo…?

Quizás esa intención positiva ya no tiene efecto en tu vida o no es válida a día de hoy.

Por ejemplo, alguien puede creer que “la vida es un timo y no merece la pena vivirla” Probablemente la intención positiva de esa creencia, en su momento, fue la de protegerlo de un mal mayor, de algo que le venía demasiado grande y usó esa creencia como escudo. ¿Y qué pasa a día de hoy? ¿Sigue siendo necesaria esa creencia? Si han cambiado las circunstancias, por qué no cambiar también las creencias.

Otro ejemplo puede ser la típica creencia de las abuelas de “llévate la rebequita, no vaya a ser que te resfríes” Evidentemente hay una intención positiva, pero hay abuelitas que te lo dirán aunque haga sol, por si acaso cambia el tiempo… No se han adaptado a las circunstancias.

¿Quieres saber la estrategia?

Para cambiar la creencia limitante, primero tienes que querer hacerlo, eres el único implicado. A continuación, reformúlala en positivo, conviértela en una nueva creencia, esta vez potenciadora.Por ejemplo, “me merezco triunfar y ser feliz”, “puedo conseguir…”, “sé apreciar lo que tengo”, etc.

¿Qué consecuencias tendría en tu entorno que cambiaras la creencia limitante por la nueva creencia? ¿Puede tener algún efecto negativo? Por ejemplo, que te sientas más vulnerable, que tengas que enfrentarte a tus miedos, etc. ¿Estás dispuesto a vivir los posibles efectos secundarios del cambio? ¿Qué te aportará la nueva creencia? Y sobre todo, ¿cómo mantedrás los beneficios que conseguías con la antigua creencia limitante a través de la nueva creencia?

Estas preguntas tienen la finalidad de que tomes consciencia de lo que realmente quieres y cómo afecta a tu entorno.

El siguiente paso es agradecer todo lo que tuvo de positiva aquella creencia limitante antes de decirle “adiós” definitivamente. Quédate con lo que tenía de bueno y descarta lo que tenía de negativo apartándolo de ti.

Finalmente, dile “adiós” y sustitúyela por la nueva creencia con convencimiento, pues ya sabes todo lo que te va a aportar. Imagina momentos, lugares y circunstancias futuras en las que vas a manifestar la nueva creencia y disfruta de las experiencias que te aportará.

Por si te ayuda, según la Neurociencia, el cerebro no distingue entre una experiencia vivida y una imaginada, es la mente la que las categoriza, así que puedes engañar a tu cerebro haciéndole creer que ya has integrado dicha creencia con solo imaginártelo…

Si tienes alguna pregunta o sugerencia, puedes dejar un comentario. Muchas gracias.

Collage 2015-08-25 09_36_53

Fundadora y editora de Emociones Básicas.